A pesar de que China carga con el estigma de ser una gran fábrica de productos de mala calidad, falsificados y hasta peligrosos para la salud, algunas noticias recientes dan significativas señales de que, como dice el título, China no sólo fabrica porquerías.
Una planta de Intel ilustra la transición de China hacia un modelo más sofisticado. Un artículo del WSJ publicado por La Nación el 23 de marzo pasado. No pude encontrarlo en el sitio de La …