
Fernando Arocena me dejó un comentario en el que me preguntaba:
Me quedó “picando” tu cierre con la long tail, Federico. ¿Cómo te imaginás que sería para Blockbuster explotar ese concepto?
Como mi respuesta empezaba a alargarse y los resultados de algunas búsquedas al respecto eran bastante interesantes, decidí transformar mi respuesta inicial en un breve artículo que, al mismo tiempo, fuera una actualización de Blockbuster cambia su modelo de negocio en Argentina.
En un primer momento (y sin esforzarme demasiado), se me ocurrió que una eventual incursión de Blockbuster en líneas de negocios que intentaran apropiarse de los beneficios de la llamada “cola larga” o “long tail”, probablemente sería el resultado de la combinación de:
- Una red de más de 5.000 locales en Estados Unidos (más de 8.000 en todo el mundo). En Argentina cuenta con 83 locales (72 locales en Capital Federal y Gran Buenos Aires más 11 locales en el interior del país).
- Tecnologías de Internet (y de Internet móvil).
- Varios modelos de negocios en los que inspirarse: Amazon (venta de DVDs por Internet), Netflix (alquiler de DVDs por correo) y iTunes Apple Movie Store (descarga de películas en Internet) y Redbox (alquiler de DVDs en máquinas expendedoras, aka “self-serve DVD rental kiosks in convenience stores”). No descarto que existan otros.
- Mucho, mucho dinero.
- Agitar, no revolver (perdón, siempre quise decir éso).
Cuando empecé a investigar un poquito (gracias a Dios, existe Reuters), me encontré con que Blockbuster ya había dado unos cuantos pasos en esa dirección:
- Poco después de la aparición de Netflix, Blockbuster lanzó Blockbuster Total Access, un servicio de alquiler de DVDs por correo. En otras palabras, lo mismo que Netflix. Parece que Netflix pensó lo mismo e inició una demanda judicial contra Blockbuster por violación de patentes (!).
- En agosto de 2007, Blockbuster compró Movielink, una empresa de descargas de películas. Movielink comenzó sus actividades en 2002 como un emprendimiento conjunto de Metro-Goldwyn-Mayer, Paramount Pictures, Sony Pictures Entertainment, Warner Bros. y Universal Studios. Además, Blockbuster ya era propietaria de por lo menos una parte de CinemaNow, una competidora de Movielink.
- En noviembre, Blockbuster mantenía conversaciones con fabricantes de equipos de telefonía celular sobre posibles alianzas.
- Un mes después, Blockbuster Total Access aumentó sus precios. A primera vista, un error. Si se mira un poco mejor, los precios de Blockbuster Total Access son iguales a los de Netflix, en tanto que el precio por alquilar DVDs en los locales de Blockbuster (in-store) es U$S 1 mayor. ¿No será que se intenta incentivar el uso de Blockbuster Total Access? Los bancos en Argentina utilizan un esquema de precios similar para las operaciones por caja y las realizadas por ATM, con el objeto de promover el uso de los ATM (que tienen costos bastante inferiores a los de las posiciones de caja).
- Recientemente, Blockbuster inició una experiencia piloto con kioskos para alquiler de DVDs instalados en locales de las cadenas Papa John’s y Dollar Store (Redbox, por su parte, tiene un acuerdo con McDonald’s).
Ciertamente, hay muchas dudas sobre el futuro de Blockbuster y el resto del sector:
“We are concerned long-term about competitive threats from Netflix, kiosks and new home video technologies. We do not know if new store formats, expected to be widely deployed in the second half of 2008 or 2009 will work,” said JP Morgan analyst Barton Crockett.
Wedbush Morgan analyst Michael Pachter said in a note he expected another DVD rental chain, Movie Gallery, which filed for Chapter 11 bankruptcy protection in October, to accelerate the pace of store closings in 2008.
Sin embargo, los números de la empresa mejoran y hay otras señales positivas.
Por último, en Wikinomics, Naumi Haque plantea:
Chances are my kids will never know what a video rental store is; at least not in the traditional sense.
Coincido. Los videoclubes en el sentido tradicional dejaron de ser un buen negocio. Y puede que Blockbuster desaparezca como lágrimas en la lluvia (siempre quise decir ésto, también). Pero me parece un poco apresurado (y un poquitín soberbio) firmarle el certificado de defunción a Blockbuster cuando, en mi opinión, está mostrando que está muy dispuesto a luchar por su supervivencia (y que además cuenta con recursos más que de sobra para dar esa pelea).
6 respuestas a “Blockbuster y la cola larga (long tail)”
6 de Marzo de 2008 a las 19:53
Fantástico, Federico. Lo suyo es algo así como “cuando los temas de negocios pueden convertirse en poesía” (me gustó tanto el análisis como el “agitar, no revolver” y las “lágrimas en la lluvia”). Te dejo un refrán que anoté en mi pizarrón hablando de viejos actores tratando de amoldarse a nuevos negocios, con todo lo que me conmueve esa actitud: “No podemos ser la vanguardia porque somos la guardia”. La tomé del libro “Digitalizar las noticias”, de Pablo Boczkowsy, quien dice haberla escuchado en las oficinas del New York Times cuando al equipo del Cyber Times le pedían hacer algo totalmente nuevo, pero sin perder el liderazgo de su viejo negocio/posicionamiento, que también tenían que atender. A propósito, sigo diciéndote Federico porque en algún lugar lo vi, pero como nunca encuentro tu perfil, temo estar errándole.
7 de Marzo de 2008 a las 8:26
@Fernando, gracias, gracias, gracias por tantos halagos. Sinceramente, fue muy divertido escribir esta especie de “post-on-demand” (si tuviera más lectores y pedidos, lo repetiría :P). Por otra parte, está muy bien que me digas “Federico” porque así me llamo. Te dejo mi perfil en Linkedin.
11 de Marzo de 2008 a las 12:05
[...] Blockbuster y la cola larga (long tail) mencioné, entre otras cosas, los kioskos de alquiler de DVDs (self-serve DVD rental kiosks in [...]
12 de Marzo de 2008 a las 13:26
Excelente análisis Federico. Una muy buena forma de exponer los nuevos proyectos, intuir el plan de negocios, adivinar el rumbo de este gigante del entretenimiento. Pero allá. En el país del norte. Donde la economía repercute de manera muy diferente en los hábitos de compra de esos casi 300 millones de clientes. Estoy seguro. En Estados Unidos se nace siendo cliente. Podés ser católico, protestante o mormón. Pero cliente. De los Dolphins de Miami o los Packers de Green Bay. Pero cliente. Digo. Con la idea capital de consumir toda la oferta posible.
Acá las cosas resultan muy diferentes. Y lo venían siendo desde el advenimiento de la Internet de alta velocidad. Mucho más en un rubro tan permeable al autoabastecimiento como lo es el del entretenimiento (a veces odio tanta rima). Desde finales de 2001 se veía venir. Y Musimundo se refundó. Lejos. Muy lejos queda la imagen de Megadisquerìa que todo lo tiene. La gran tienda de discos es ahora, y lo es desde entonces, el Ares. El E-mule o el viejo Napster. Y te juro. Ahí está todo. Lo inédito. Lo editado. Y, a veces, algunas figuritas muy difíciles de conseguir en cualquier disquería. Acaso Blockbuster no previó que podía pasarle lo mismo? El tema de Marley trocó por la última de Julia Roberts. O la que me piden mis chicos. Que llega el anuncio del merchandising al Cartoon Network antes que al Cine.
Y el latino es pirata por naturaleza. Somos. Me incluyo. Y el mundo está en el living. En la cocina o donde tengamos la máquina instalada. Y está ahì. Para ser descubierto. Un DVD virgen cuesta $1. Y la conciencia no existe.
Blockbuster Argentina decide cambiar el formato. Creo que mucho mas tarde de lo que le marcaba el mercado.
19 de Mayo de 2008 a las 22:05
Es una lastima que se hable de la caída de un gigante del entretenimiento de manera tan simple como un “domino de gelatina”. Es muy difícil poder entender cómo no se pudo preveer ésto antes del colapso total como sucedió en España. Cuando digo ésto, me refiero a no poder/querer cambiar el negocio, para transformarlo en “lo que fue”, con la necesidad imperiosa de evitar que se extinga. Tal vez, Javier me entienda en esto ultimo.
Se que hoy por hoy, la tecnologia ha hecho un avance enorme con respecto a lo que hoy representa, Internet de banda ancha, piratería, y también la recesión económica que aporta su cuota de discriminación contra lo que llamamos legalidad, y que vivimos en este país desde hace no poco tiempo, y que nunca nos dimos cuenta de que ya han pasado mas de 6 años donde el helicóptero sobrevolaba la Casa Rosada. Creo que ese fue el último ápice de esperanza que nos quedaba para salir a flote. Pero no, continuamos como quienes. Argentos, argentinos, Argentina… nada o poco cambia.
Perdón por el lenguaje pesimista en pro-resignación.
A propósito, todavía sigo trabajando para Blockbuster Argentina.
20 de Mayo de 2008 a las 11:32
@Javier y @Pancho, me deprimieron :S
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