Con motivo de la realización del Rosario Blog Day, la organización del evento me pidió que escribiera un artículo. Como yo soy yo y mi circunstancia, decidí hacer el intento de escribir algo sobre empresas (no me gusta decir “pymes”) y Web 2.0 (poco menos que el universo y sus adyacencias). Ni se les ocurra que este artículo va a ser tan bueno como el de Eduardo Remolins.
¿Qué es la Web 2.0? Enésimo intento (fallido) de definición.
El origen del término es atribuido a Tim O’Reilly. Sin embargo, la “definición” elaborada por O’Reilly (creo que junto a John Battelle) para la Web 2.0 Conference de octubre de 2004 era apenas un esbozo de una noción de “la web como plataforma” que ha venido siendo ampliada, corregida, enriquecida, refutada y reformulada de forma colectiva hasta el día de hoy.
De esta forma, encontrar una (buena) definición Web 2.0 es realmente difícil (tal vez, imposible). La mejor definición que alguna vez leí la hizo Dave Simon en un comentario realizado en Signal vs. Noise, el blog de 37 Signals (vía Tecnorantes):
Web 2.0 is like porn. I can’t define it, but I know it when I see it.
En mi opinión, no tiene sentido intentar encontrar la “definición definitiva” (valga la redundancia), pero aquellos que se sientan impresionados por el hecho de que una búsqueda en Google arroje aproximadamente 130 millones de menciones, pueden iniciar su búsqueda por la definición que brinda la Wikipedia. Y si les queda algo de tiempo y de ganas, vean el siguiente video:
Penúltimas tendencias de la Web 2.0
Superado (o eludido) el problema de la definición de Web 2.0, resulta pertinente, a los fines de este artículo, mencionar que las aplicaciones y servicios de la Web 2.0 han mostrado últimamente dos tendencias: localización y descentralización. Ambas tendencias apuntan a aumentar el número de usuarios de las aplicaciones y servicios de la Web 2.0.
La localización va más allá de la mera traducción de la aplicación (internacionalización) e involucra la incorporación por parte de las aplicaciones y servicios ofrecidos (en realidad, en estos casos, el servicio ofrecido es la posibilidad de uso de la aplicación) de características relacionadas con especificidades culturales e idiosincráticas de distintos países y/o regiones (supra o subnacionales). Por ejemplo, MySpace ha desarrollado MySpace España y Myspace México. Es decir, el núcleo de la aplicación sigue siendo el mismo pero se ha traducido la aplicación al castellano y se han incorporado características locales al servicio.
Las aplicaciones y servicios más conocidos (Delicious, Flickr, Youtube, Digg y Linkedin, sólo por mencionar unos pocos) se encuentran administrados de manera centralizada. Es decir, para poder usar dichos servicios, uno debe solicitar una cuenta personal y la información que vayamos guardando (y compartiendo) se encuentran alojados en el servidor del proveedor de la aplicación. En muchos casos, ésto guarda relación con el modelo de negocio de muchas aplicaciones de este tipo: el desarrollador pretende monetizar la aplicación mediante la inserción de publicidad contextual o, venderlo a alguna empresa más grande, preferentemente a GYM (acrónimo de Google, Yahoo, Microsoft). En todos los casos, el éxito del negocio se sustenta en un número elevado de visitas y usuarios.
Sin embargo, existen alternativas a esas aplicaciones que pueden ser administradas de manera descentralizada y el desarrollador (o alguien más) presta un servicio que consiste en la conformación de una “red distribuida” sobre la base del conjunto de aplicaciones descentralizadas.
Por ejemplo, Sabrosus es la versión descentralizada o “distribuida” de Delicious (un agregador de marcadores sociales). En Delicious, previo registro como usuario, cualquiera puede guardar enlaces clasificándolos por medio de etiquetas (tags). Sabrosus, luego de descargarlo e instalarlo, nos permite hacer exactamente lo mismo, pero la información se encuentra en nuestro servidor. Sopa Sabrosa se encarga de agregar las etiquetas con que han sido clasificados cada uno de los enlaces guardados.
La alternativa descentralizada es particularmente importante en el caso de las empresas como potenciales usuarios de este tipo de aplicaciones. Las firmas, con o sin razón, son particularmente celosas en el manejo de aquella información que podría ser calificada como “sensible” o “confidencial”. Otro ejemplo: Basecamp es una aplicación orientada a la gestión de proyectos y el trabajo colaborativo. Sin embargo, alguien notó que, aunque el costo del servicio era muy inferior al de las licencias de programas con funcionalidades similares (lo que en principio era una ventaja), el alojamiento de los datos referentes a proyectos en servidores ajenos a las empresas podría implicar un obstáculo para su adopción por parte de muchas de ellas. Así se inició el desarrollo de activeCollab, un clon de Basecamp.
Asimismo, no son pocos los que consideran irracional la exhuberancia de la Web 2.0 (basta pensar en la compra de Youtube por Google o la de Facebook por parte de Microsoft) y recuerdan la burbuja de las puntocom de la década pasada. Ésto despierta dudas razonables con respecto a la conveniencia de adoptar herramientas que pudieran quedar huérfanas frente a un eventual estallido.
En este sentido, la adopción de aplicaciones descentralizadas y de código abierto podrían funcionar como una suerte de seguro frente a esa posibilidad. Si pasado mañana 37 Signals, PBwiki, Socialtext y otra empresas similares (por favor no me digan que, antes de que ocurra éso, los compra GYM) fuesen a la quiebra y apagasen los servidores que alojan Basecamp, wikis y otras aplicaciones, los datos se perderían (no insistan, es una posibilidad).
Las empresas y la Web 2.0
Últimamente, prestigiosas consultoras como Gartner, McKinsey y Forrester, entre otros, han publicado estudios sobre la adopción de herramientas de la Web 2.0 en empresas. En simultáneo, la Internet se ha llenado de neologismos como “empresa 2.0″, “oficina 2.0″, “management 2.0″, “administración 2.0″, “mercados 2.0″, “negocios 2.0″, “ejecutivos 2.0″, etc.
Y ya han salido los grandes vendors (¡qué palabra!) a refritar algunos de sus más grandes éxitos. Sin embargo, los grandes vendors tienen muy claro a quiénes se están dirigiendo. En Rough Type, Nicholas Carr da una muy buena explicación:
In another sign of what the future holds for Web 2.0 in business, the Forrester survey found a clear preference among CIOs for buying a full suite of Web 2.0 tools from a large, established vendor. 74% of CIOs said they’d be more interested in investing in Web 2.0 if all the tools were offered as a suite, and 71% said they’d prefer the tools to be “offered by a major incumbent vendor like Microsoft or IBM [rather than] smaller specialist firms like Socialtext, NewsGator, MindTouch, and others.”
[...] You can bypass the CIO on a small scale, but it’s difficult to bypass the CIO when it comes time for a company to standardize on a particular product and vendor.
Dejando de lado los intríngulis del marketing dirigido al segmento corporativo, los beneficios que una empresa (incluso una pequeña o mediana) puede obtener gracias a la utilización de aplicaciones Web 2.0 son varios (y estoy seguro de que mi pobre imaginación me permite mencionar apenas unos pocos).
Gestión del conocimiento y trabajo en colaboración
Las wikis son programas que permiten a sus usuarios crear, modificar y enlazar páginas web. Las wikis son herramientas orientadas a la escritura colaborativa (por ejemplo, la conformación de bases de conocimiento). Según los partidarios de este tipo de herramientas, su uso en las empresas se traduciría en una reducción del envío de mails y la realización de llamados telefónicos y reuniones, entre otras cosas, lo que resultaría en un significativo ahorro en dinero y tiempo.
Para que se entienda mejor, les dejo un video que explica de manera sencilla qué es y cómo funciona una wiki. En Dotsub hay una versión del video subtitulada en castellano (vía Dutto PR)
Un artículo de BusinessWeek da algunos detalles sobre las experiencias de Nokia y Dresdner Kleinwort Wasserstein (DrKW) con relación a la implementación de wikis:
Nokia estimates at least 20% of its 68,000 employees use wiki pages to update schedules and project status, trade ideas, edit files, and so on.
Y en el caso de DrKW:
The initial efforts at Dresdner, for example, confused employees and had to be refined to make the technology easier to use. More important than tweaking the technology was a simple edict from one of the proponents: Don’t send e-mails, use the wiki. Gradually, employees embraced the use of the wiki, seeing how it increased collaboration and reduced time-consuming e-mail traffic.
Stephen Johnston, Senior Manager de Estrategia Corporativa de Nokia plantea que:
Wikis are a very tangible expression of our open way of working [...] Now, we can not only talk about openness, we have a tool that is at its core based on collaboration.
Es decir, las wikis no son para cualquier empresa: debe preexistir a su implementación una cultura de colaboración (al menos en una parte de la firma) y los miembros de la organización deben modificar pautas de comportamiento en el trabajo y recorrer la curva de aprendizaje asociada al uso de estas herramientas (en criollo, los resultados no aparecen rápidamente). En el blog de Dutto PR, Leo Piccioli, Gerente General de Officenet, hace un comentario sobre su experiencia al respecto.
Por otra parte, las wikis no son las únicas herramientas que pueden ser utilizadas en el ámbito empresario para la gestión del conocimiento: también puede recurrirse a foros de discusión y, por que no, a blogs o bitácoras.
Los blogs exhiben mayor kilometraje en el ámbito empresario: no es difícil encontrar blogs de empresarios, emprendedores (por ejemplo, el blog de Martín Varsavsky) y CEOs (por ejemplo, el de Leo Piccioli, Gerente General de Officenet). En este sentido, hay quienes han llegado a hablar de la empresa “blogoscopeada”.
Sin embargo, el corporate blogging también debe superar ciertas rigideces, clichés y paradigmas de la cultura de las organizaciones. Una empresa no debe tener un blog (o más de uno) porque esté de moda tenerlo (”hay que tener un blog” suena muy parecido al “hay que estar en Internet” de la década del ‘90). El corporate blogging debe ser mucho más que hacer relaciones públicas o e-marketing (el caso extremo fueron los flogs o fake blogs de Wal-Mart). Los blogs (como otras herramientas de la Web 2.0) deben ser ámbitos para que se desarrolle una conversación fluida entre los miembros de una organización, sus clientes y sus proveedores.
En ese sentido, vale la pena reproducir una frase de Clive Thompson publicada en la revista Gestión:
Google no es un motor de búsqueda; es un sistema de administración de prestigio.
En una época en que cualquiera puede montar con un par de clicks del mouse un sitio en Internet, más temprano que tarde alguien va a hablar de nuestras empresas: otras empresas, los clientes y hasta los empleados.
Gestión de oportunidades de negocios
Que las relaciones personales resultan importantes a la hora de realizar negocios no es algo nuevo. La relaciones personales eran importantes incluso antes de la existencia de Internet. Por ejemplo, las cámaras empresarias fueron creadas con el objetivo de que los empresarios se agruparan para defender y promover sus intereses. Sin embargo, uno de los subproductos del desarrollo de esa forma de gremialismo empresario fue el fomento del relacionamiento de sus miembros y el desarrollo de nuevos negocios a partir de dicho relacionamiento.
No sólo no es nuevo, sino que tampoco es algo exclusivo de nuestro medio. El éxito de los negocios en China (o no fracasar) depende, en buena parte, de lo que se conoce como guanxi (关系), una red de contactos cuyos miembros sienten mutua empatía y se prestan asistencia más allá de sus intereses individuales. La sociología ha relacionado el guanxi con el concepto de capital social y Gemeinschaft. En Rusia, sólo por mencionar otro lugar con profundas diferencias culturales con nuestro país, se denomina blat (блат).
En este punto, el potencial de las herramientas de la Web 2.0 está sobrestimado.
Un artículo en The Guardian (ver la traducción publicada en Clarín) sostiene que algunas investigaciones habían planteado que el grupo de amistades de un individuo consta de unas 150 personas, con cinco amigos muy cercanos y un número más amplio de personas con las que nos mantenemos en contacto con menos regularidad. Esta cifra mostró tal constancia que no fueron pocos quienes se animaron a sugerir que la misma se encuentra determinada por las limitaciones cognitivas de prestarle atención a gran cantidad de gente.
Sin embargo, un reciente estudio presentado en el British Association Festival of Science 2007 realizado por la Universidad de Sheffield Hallam mostró que los sitios de redes sociales permiten ampliar esa cifra.
Pero, William Reader, investigador a cargo del estudio, sostiene que:
La gente considera al contacto cara a cara como algo absolutamente imperativo para establecer una amistad íntima.
Los sitios de redes sociales permiten a la gente ampliar su lista de conocidos porque el hecho de mantenerse online es sencillo:
Reducen el costo del mantenimiento y creación de estas redes sociales porque se puede enviar información a muchas personas.
Y según el mismo Reader, para establecer una amistad real:
[...] necesitamos estar absolutamente seguros de que el otro va a invertir realmente en nosotros y estará ahí cuando lo necesitemos. En Internet es muy fácil mentir.
Aunque hay argumentos a favor y en contra sobre la capacidad de las herramientas de la Web 2.0 de aumentar el guanxi de los empresarios, podría al menos afirmarse que sí permiten elevar la productividad del trabajo que conlleva el mantenimiento de dichas relaciones.
Un ejemplo de red social orientada a los negocios es Linkedin. Entre otras funcionalidades, y apoyándose en la idea de los seis grados de separación, permite que nuestros contactos nos presenten a otras personas. Otro ejemplo es A Small World, una exclusiva (éso dicen) red social de “ricos y famosos”. La compraventa de contactos de sitios como Jigsaw es todo lo contrario.
Acceso a la información
Uno de los problemas (uno de los más importantes) que enfrentan las pequeñas y medianas empresas es el acceso a la información. Información que les permita a las empresas identificar oportunidades de negocios, oportunidades de inversión, oportunidades de ser más eficientes y competitivas.
Fedex y SRI International han publicado The Power of Access (vía PSD Blog).
Access is a catalytic process that enables interactions, contacts, and exchanges among people, businesses, and nations. While markets represent platforms for transactions to take place, access provides the means for markets to operate. Access indicates ability –the ability to accomplish a broad range of actions, from attaining physical presence to communicating, and from acquiring to using.
[...] As time, space, and information converge toward perfect access, people, businesses, and nations derive increasing benefits.
Y, a partir de 22 variables relevadas en 75 países, elabora el Access Index.
Hace 50 años (o hace 15, cuando estudiaba en la Universidad con libros de hace 40 ó 50 o sus refritos), se decía que “la información es poder” y una buena parte de las energías de las organizaciones estaban puestas en la obtención de esa información. Actualmente, el problema es distinto: estamos sometidos a un “bombardeo” ininterrumpido de información y hay quienes hablan de infoxicación.
Para las empresas, tanto en su caracter de de información como en el de productores de información, resultan cada vez más relevantes conceptos como la economía de la atención, el marketing del permiso y el avance de la sindicación de contenidos (la redistribución de los contenidos de los sitios web) mediante el XML (un lenguaje de marcado o lenguaje de marcas) cuyos formatos más conocidos son RSS y Atom. La revista Infobrand ha publicado un artículo muy interesante sobre RSS marketing (vía Todo Comunica).
Lo que viene
Seguramente aparecerán nuevas herramientas, mashups (o aplicaciones híbridas) y habrá quienes encontrarán usos para las herramientas ya disponibles que no habían sido originalmente imaginados por sus desarrolladores.
Por ejemplo, en el Instituto Pyme reemplazamos nuestro archivo de artículos periodísticas (en papel) por una cuenta en Delicious, con el consiguiente ahorro en papel, tonner para la fotocopiadora, espacio físico y tiempo. Un poco más tarde se nos ocurrió que ese archivo podía funcionar también como un servicio de clipping de noticias para Pymes.
Poco antes de la Semana Pyme 2007, comenzamos un blog denominado Semana Pyme 2.0 (¡cuánta inventiva!) y una cuenta en Twitter. La experiencia estuvo lejos de ser un éxito, pero fue interesante.
Asimismo, a medida que se incrementa el número de aplicaciones y servicios disponibles, algunos empiezan a desear algún tipo de convergencia.
Scott Dorsey en BusinessWeek plantea que el desafío de los desarrolladores de aplicaciones Web 2.0 de cara a conquistar el segmento empresarial es:
[...] establish a spam-free in-box in which e-mail, SMS, RSS, IM, voice, and video—even “tweets” if you like—can co-exist and increase employee productivity.
Dorsey llama a su criatura imaginaria “Inbox 2.0″ y la define como:
[...] a communication center that consolidates all messages in one location while tapping the collective knowledge of social networks to filter out illegitimate senders, organize conversations across media, and prioritize content for employee response.
Por último (se supone que tengo que terminar este artículo antes de que empiece el Rosario Blog Day), si les pareció interesante la Web 2.0, mejor vayan preparándose para la Web 3.0 o web semántica.
19 respuestas a “Introducción a la Web 2.0 para empresarios (que apenas encienden la PC)”
8 de Noviembre de 2007 a las 15:27
Fede, te falta mencionar a MySpace Argentina que ya tiene equipo de gente trabajando aca ;)
Ups… se me escapó esa info confidencial :P
8 de Noviembre de 2007 a las 16:16
Mariano, quedate tranquilo que este blog no lo lee ni mi mamá (lo peor es que no es un chiste).
9 de Noviembre de 2007 a las 8:15
Excelente investigación! Felicitaciones.
12 de Noviembre de 2007 a las 16:49
[...] Federico Sánchez colaboró con RBD escribiendo un artículo especialmente dirigido a las empresas pequeñas (no le gusta llamarlas Pymes), que se denomina Introducción a la Web 2.0 para empresarios (que apenas encienden la PC). [...]
12 de Noviembre de 2007 a las 20:31
Yo lo empecé a leer!
8 de Enero de 2008 a las 12:43
Federico, de dónde sacaste que no lo lee ni tu mama? El artículo me pareció fantástico, súper documentado. Se que parece una devolución de “flores”, pero es cierto. Felicitaciones!
8 de Enero de 2008 a las 12:51
[...] 8, 2008 in Otros blogs, Web 2.0 … y no te atrevías a preguntar, en este excelente artículo de Federico Sánchez. Desde la historia hasta explicaciones detalladas sobre qué es una wiki, [...]
8 de Enero de 2008 a las 14:03
Eduardo, gracias por las “flores” y el trackback. Y prefiero que me lea el economista en piyama a que me lea mi mamá…
8 de Enero de 2008 a las 16:05
Fantástico artículo Federico, todo un dechado de ejemplos y referencias para la Empresa 2.0. Pasa a mis favoritos permanentes ;)
9 de Enero de 2008 a las 10:11
Muy bueno el artículo, aunque se me había escapado y llegué vía Eduardo, yo soy otro lector … así que ya debemos ser 3 ó 4!
28 de Enero de 2008 a las 10:05
[...] artículo “Introducción a la Web 2.0 para empresarios” sobre la definición y sus usos. La centralización de la información, compartir [...]
24 de Marzo de 2008 a las 15:01
Felicitaciones, muy bueno el articulo, sobre todo para las personas que nos estamos iniciando en este maravilloso mundo de la web 2.0.
25 de Marzo de 2008 a las 14:03
@Chirstos, gracias por el comentario.
25 de Marzo de 2008 a las 15:10
[...] el blog de la revista América Economía. El artículo en cuestión reproduce, edición mediante, Introducción a la Web 2.0 para empresarios (que apenas encienden la PC), un artículo publicado en este sitio. Mi agradecimiento a Solange Monteiro, la persona a cargo del [...]
26 de Marzo de 2008 a las 22:46
Felicitaciones Federico.
Soy estudiante de la especialización en periodismo electrónico de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia. Llegué a tu blog por Americaeconomia.com.
Los temas que planteás son los que estamos estudiando y en este momento estamos en el módulo de comunidades virtuales (CV) con el profesor Luis Angel Fernandez Hermana, de España. CV orientadas a la gestión (SISTEMÁTICA) del conocimiento.
Por otro lado, estoy trabajando en un proyecto relacionado con el uso de los blogs en la comunicación de las organizaciones. Los blogs corporativos se han extendido mucho en Estados Unidos y Europa. En Colombia los casos son pocos. Me gustaría saber si conoces casos en Argentina.
Te deseo éxitos.
28 de Marzo de 2008 a las 12:27
@Marta, muchísimas gracias por tu comentario.
Te cuento que he decidido reescribir el artículo completo. Revisarlo, ampliarlo (y dividirlo en artículos más pequeños, obviamente).
Entre otras cosas, estoy intentando relevar algunos blogs corporativos de empresas argentinas o en Argentina (hasta ahora encontré bastante pocos). Supongo que en un par de días podrás ver algo de todo éso en este blog.
31 de Marzo de 2008 a las 18:20
[...] a la Web 2.0 para empresarios (que apenas encienden la PC) Categoría: Mini Post | Comentarios: 0 Introducción a la Web 2.0 para empresarios (que apenas encienden la [...]
1 de Abril de 2008 a las 13:02
[...] preliminar: en noviembre de 2007 publiqué Introducción a la Web 2.0 para empresarios (que apenas encienden la PC), algo que escribí un poco apresuradamente pues me lo habían pedido desde la organización del [...]
17 de Abril de 2008 a las 13:57
[...] a mediados de 2008, lo que hace suponer un inminente “MySpace Argentina” (algo que Mariano ya había insinuado). Es decir, el núcleo de MySpace sigue siendo el mismo pero se ha traducido la aplicación a otros [...]
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