Introducción a las franquicias

Publicado el 16 de Enero de 2007 | Etiquetas: , | Hacer un Trackback |

El sistema de franquicias comerciales es la reproducción en cadena de un modelo de negocio exitoso. Los beneficios que se logran son los de entrar a un negocio “de la mano” de quienes saben operarlo.

El franchising es un sistema de distribución de productos y/o de servicios, según el cual una empresa que ha logrado un éxito comercial en un área específica de negocios, transmite a otro empresario independiente todos sus conocimientos específicos y experiencia sobre el negocio original, a cambio de un derecho inicial más un porcentaje de regalías mensuales, permitiéndole duplicarlo en su totalidad, incluyendo el uso de sus marcas comerciales y símbolos distintivos.

Hay por lo menos dos actores en el sistema de franchising:

  • El franquiciante: presta su marca o su nombre comercial y su sistema del negocio y transmite su know how al franquiciado.
  • El franquiciado: paga mensualmente un porcentaje de sus ventas en concepto de regalías al franquiciante y, generalmente, abona un canon al inicio por el derecho de desarrollar una actividad comercial empleando el nombre y el sistema del franquiciante.

Técnicamente, el contrato que vincula a las dos partes es el de franquicia comercial, pero dicho término se emplea frecuentemente para designar la actividad comercial en sí que el franquiciado adquiere al franquiciante.

La franquicia es un modelo de negocio orientado, entre otras cosas, a minimizar el riesgo: el franquiciante ha avanzado muy significativamente en su curva de aprendizaje y dispone de información y conocimientos cruciales para el éxito del negocio. El formato de concesión del negocio conlleva todo lo que ha sido aprendido por parte del franquiciante acerca de su negocio.

Generalmente, cuando se habla de franquicias se piensa en locales de comidas rápidas y otros emprendimientos gastronómicos. En Argentina, las actividades gastronómicas acaparan la mayor parte de los emprendimientos del sector. Sin embargo, existe un número muy importante de negocios correspondientes a otros tipos de actividades que operan bajo el sistema de franchising.

Tipos de franquicias

Existen distintos tipos de acuerdos de franquicia:

  • Franquicia maestra: es el contrato según el cual la empresa franquiciante otorga con exclusividad al franquiciado la posibilidad de desarrollar la franquicia en una región determinada, otorgándole a su vez la posibilidad de sub-franquiciar el negocio entre los interesados locales.
  • Franquicias múltiples: es el acuerdo entre franquiciante y franquiciado según el cual el primero otorga al segundo la posibilidad de abrir hasta un número determinado de locales, en un área designada. En principio, no incluye la posibilidad de sub-franquiciar.
  • Franquicia individual: es el típico convenio según el cual un empresario independiente adquiere una franquicia para operarla en una sola unidad. Tiene la posibilidad de abrir otros locales, pero en tal caso deberá pagar nuevamente el derecho de ingreso al sistema cada vez que lo haga, que generalmente es más reducido.
  • “Corner franchise”: son franquicias cuyas características le permiten instalarse en muy pocos metros cuadrados, dentro de otro tipo de negocio. Por ejemplo, la venta de artículos de tocador o perfumes dentro de una tienda de bijouterie.

De igual manera, podemos diferenciar las franquicias de acuerdo al objeto de la misma:

  • Franquicias de productos: se transmite la posibilidad de vender en forma exclusiva determinados productos, cuya aceptación en el mercado ya está probada.
  • Franquicias de servicios: el franquiciante transmite al franquiciado todo su know how sobre la prestación de un determinado servicio al cliente, como ser lavanderías, lavado de automóviles, inmobiliarias, asesoramiento contable, jardinería, limpieza de oficinas, etc.

Ventajas y desventajas de los sistemas de franquicias

Las ventajas de los sistemas de franquicias en relación con otras alternativas empresariales son:

  • Optimización de la inversión del franquiciado: éste será guiado por el franquiciante en la adquisición del equipamiento, en la conformación de los stocks y en la elección del lugar para la instalación del negocio, entre otros aspectos.
  • Independencia: porque aún cuando tenga que ajustarse a parámetros operacionales que impone el franquiciante, el franquiciado es el dueño de su negocio.
  • Uso de una marca prestigiosa: operar con una marca con un posicionamiento significativo en el mercado implica un claro beneficio para el franquiciado.
  • Capacitación y apoyo constante por parte del franquiciante.
  • Aprovechamiento de economías de escala: el franquiciante realiza compras para el total de su sistema, lo que deriva en beneficios que se trasladan al franquiciado.
  • Publicidad corporativa: el franquiciante publicita para la totalidad de su sistema.

Por otra parte, las desventajas son las siguientes:

  • Independencia con límites: el franquiciado debe seguir pautas establecidas por el franquiciante para todo su sistema.
  • Riesgo sistémico: si otros franquiciados operan mal se perjudica la totalidad del sistema.
  • Costo de entrada al sistema: habitualmente las franquicias cobran un derecho de ingreso, y exigen una determinada inversión para montar un local acorde a lo que es la imagen de la franquicia.
  • Costo del mantenimiento en el sistema: el franquiciado debe pagar regalías, contribuciones a fondos de publicidad y, en muchas franquicias, se puede aprovisionarse de los productos y de las materias primas que utiliza o comercializa con el franquiciante.

La decisión de invertir en una franquicia

A pesar de las ventajas exhibidas por los sistemas de franquicias (una fórmula comercial consolidada, marca desarrollada, formación inicial y asesoramiento continuo por parte del franquiciante), las mismas son una forma de actividad empresaria y, por lo tanto, no se encuentran libres de riesgo comercial.

En consecuencia, la decisión de invertir en una franquicia debe ser analizada muy profundamente. Para ello, se recomienda desarrollar una labor de investigación previa, puesto que está en juego su esfuerzo, su tiempo, su capital y su deseo de convertirse en empresario.

Aunque la rentabilidad es un factor muy importante a tener en cuenta, el franquiciado no debe olvidar que dedicará varios años de esfuerzo a operar la franquicia elegida, por lo que ésta debiera resultar compatible con sus intereses personales: el negocio elegido debiera ser uno que le resulte atractivo al franquiciado, que le cause satisfacción.

Luego, es importante analizar, inversión, ciclo de vida del producto, características de la empresa franquiciante, satisfacción de los actuales franquiciados, lugar en que se desea instalar la franquicia, entre muchas otras variables a estudiar.

Aunque es importante estudiar la evolución del sector de la franquicia en cuestión antes de invertir en una, es aún más importante analizar el desenvolvimiento de la compañía que ofrece la franquicia. No siempre un desarrollo rápido equivale a una performance exitosa: una organización de franquicia que crezca muy velózmente puede que no logre desarrollar un equipo de servicio que brinde un apoyo efectivo a sus franquiciados.

En este punto, resulta fundamental que el interesado en ingresar en un sistema de franquicias disponga de asesoramiento profesional, especialmente un abogado especializado y con experiencia en franquicias. El interesado debe tener bien claro que se trata de una inversión y no de un gasto: si está dispuesto a invertir miles de pesos en una franquicia, no debería preocuparle invertir una parte en recibir consejo de un profesional. No sólo le ayudará a tomar una mejor decisión, si no que también podrá proteger sus intereses.

Los costos de una franquicia

Los costos más habituales de las franquicias son los siguientes:

  • Honorario de ingreso o derecho inicial (initial fee): Este pago se realiza en función de que el franquiciante desarrolló un concepto de negocio innovador en el mercado, tomó a su cargo el riesgo comercial en la etapa de inicio del negocio y alcanzó cierto éxito con el mismo, adquirió conocimientos derivados de la experiencia. Asimismo, el franquiciante ganará menos que si los locales fuesen propios y arriesgará su imagen y su nombre. De esta forma, el franquiciante se asegura que quien ingresa a su sistema lo haga en forma seria, comprometida y esté dispuesto a hacerlo crecer y a respetarlo. El derecho inicial suele ser generalmente, igual o menor al 10% del valor total invertido. En la renovación del contrato de franquicia se suele pagar una nueva tasa que es igual al 50% del valor del derecho inicial. El derecho inicial incluye los gastos de entrenamiento y capacitación del franquiciado.
  • Regalías.
  • Fondo de publicidad.
  • Tasa de inauguración del local.
  • Costo de las materias primas y/o productos: en muchas franquicias está establecido que el único proveedor es el franquiciante (en estos casos, es muy importante no confundir este costo con el initial fee). En general se estipula en el contrato de la franquicia la obligación de compra a proveedores autorizados.

Según las cámaras empresarias del sector, la inversión promedio se encuentra en los $30.000. En el país hay franquicias con montos que comienzan en los $5.000. y llegan hasta los $650.000.

Marco normativo de las franquicias

En Argentina el sistema de franquicia no está regido por una norma específica. Existen leyes que, por su naturaleza, inciden o establecen parámetros que son aplicables a este sistema. Tal es el caso de la Constitución Nacional, el Código de Comercio, el Código Civil, las leyes tributarias, la Ley de Contrato de Trabajo, la Ley de Propiedad Industrial, la Ley de Defensa del Consumidor y la Ley de Marcas y Patentes, entre otras.

El marco legal no está solamente referido al contrato de franquicia, es bastante más amplio, ya que debe contemplar, además de las normas que rigen la relación entre el franquiciante y el franquiciado, todas las relaciones que se establecen con terceros y que de alguna u otra forma tienen relación con el sistema de franquicia. Estas relaciones, y su correcta concreción a través de contratos, son de vital importancia para que el manejo del sistema sea integral, evitando contratiempos que pudiera reflejarse negativamente en la relación entre el franquiciante y el franquiciado. La estructura del marco legal debe ser considerada tan ampliamente que debe abarcar, incluso, el contenido de los manuales de la franquicia.

Ahora bien, aunque el sistema de franquicia no ha sido regulado específicamente por la legislación argentina, le es aplicable el principio de la libertad contractual, establecido en el artículo 1197 del Código Civil. De esta forma, la primera norma para las partes contratantes la constituye, justamente, el propio contrato de franquicia. Si la solución no se encuentra allí, o las previsiones contractuales presentan contradicciones que no pueden zanjarse sin escapar del texto del contrato, o si éste contiene violaciones a normas de orden público o al propio sentido común y buenas costumbres, que invalidan total o parcialmente su contenido, impidiendo la solución del conflicto, entonces la solución habrá de buscarse fuera del contrato.

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