Esta semana se conoció el lanzamiento de Vendido en Internet, una empresa argentina que ofrece el servicio de comercializar artículos de terceros a través de Internet.

La necesidad revelada: existen personas interesadas en vender determinados artículos y no saben, no pueden o no quieren ocuparse personalmente de las tareas que dicha venta implica.

La propuesta del servicio es simple. Esas personas pueden llevar los artículos que desean vender a alguno de los locales de la empresa y ésta se encarga de estimar un precio de venta, tomarle (buenas) fotografías y publicar el artículo de una manera atractiva en MercadoLibre, DeRemate y MásOportunidades, realizar el envío del artículo al comprador y gestionar la cobranza a cambio de un cargo fijo más un porcentaje de los ingresos resultantes de la venta.

Este no es el primer emprendimiento vernáculo en este sentido. Hace dos meses, aproximadamente, abrió sus puertas Venderas (supongo que debe leerse “venderás”), que funciona con un sistema prácticamente idéntico.

Sin embargo, aunque Vendido en Internet cobra comisiones (u honorarios) mayores a las establecidas por Venderas, este último dispone de apenas un local (contra cuatro en la Ciudad de Buenos Aires y uno en Vicente López de Vendido en Internet), horarios de atención más cortos y sólo publica los artículos recibidos en MercadoLibre (ésto es lo que dice el sitio de la empresa, aunque David Flaks, Gerente de Venderas, declara en una entrevista de Canal-AR que también realizan operaciones en DeRemate y MásOportunidades).

El modelo del negocio no es un invento argentino. Los drop-off stores (así se conoce a los locales de las empresas que ofrecen este tipo de servicios) existen, para el comercio en Internet, desde hace por lo menos tres años en Estados Unidos. Algunos ejemplos son: iSold It, OrbitDrop, QuickDrop, Bidadoo, SnappyAuctions, e-Powersellers y NuMarkets.

La idea resulta, a priori, interesante: contribuye a generar operaciones que, de no existir estos servicios, difícilmente se hubieran realizado a través de los sitios de compraventa en Internet. Al respecto, Elise Wetzel (cofundadora de iSold It, junto a su marido Rick) pronunció en una entrevista que le hiciera la revista Entrepreneur hace unos meses una buena definición de la visión del negocio:

We’ve created this brick-and-mortar interface to the internet.

Desde 2003, el desarrollo de estos emprendimientos ha sido notable, tanto en facturación como en locales comerciales. Muchas de las empresas han desarrollado sistemas de franquicias para la apertura de nuevos locales. Algunas también han abierto filiales en otros países. Por ejemplo, iSold It tiene filiales en Canadá, el Reino Unido, Irlanda y Australia. Por su parte, Quick Drop, dispone de sucursales en el Reino Unido.

Bolilla negra. Como puede observarse en las capturas de pantalla a continuación, el parecido (textos y diseño) del sitio de Venderas al de iSold It resulta, para mi gusto, excesivo.

Una respuesta a “Llegaron los drop-off stores a la Argentina”

  1. Drop-off stores 1.0 - Gedankenexperiment

    [...] fines de 2006 llegaron los drop-off stores a la Argentina. Recién iniciado el 2008, Eduardo Remolins contaba que, gracias a El Último Asiento, había [...]

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