
Acabo de leer “Marketing para los consumidores de China”, una nota originalmente aparecida en la edición especial sobre China de The McKinsey Quarterly y reproducida en español hace unos días en el diario El Cronista.
En la misma se enumeran alternativas (modificar materias primas y otros insumos, cambiar el packaging y reducir los precios de venta, entre otras cosas) que le permitirían a una empresa que abastece el mercado chino con productos masivos dirigidos a consumidores de altos ingresos, ampliar su mercado objetivo y aumentar sus ingresos en ese mercado. En ambos casos (The McKinsey Quarterly y El Cronista), se debe estar suscripto para poder acceder al texto completo de la nota, por lo que pueden descargar el artículo aquí.
Más allá de las cuestiones relativas al mercado chino que se mencionan en el artículo (China está de moda y todo el mundo habla y escribe sobre éso), lo más interesante, en mi opinión, es que el concepto subyacente es el think local: las “mejores prácticas” de un país subdesarrollado (no use eufemismos como “país en vías de desarrollo” y mucho menos “mercado emergente”), aunque difieran de las best practices de los países desarrollados, tienen motivos económicos y muy probablemente sea recomendable adoptar algunas de ellas a la hora de desarrollar actividades en esos mercados. Explorando (muy) poco el sitio de The McKinsey Quarterly encontré otro artículo que apunta en el mismo sentido titulado Brand building in emerging markets.
Finalmente, pido disculpas a aquellos que se interesaron en esta entrada en virtud del título de la misma. Otro día escribo sobre China.
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